Salió hace unos días partió desde la localidad norteña por la muerte de su hija y de su nieta.

Mariana Aranda emprendió una caminata desde General Mosconi hasta la ciudad de Salta para exigir avances en la investigación por la muerte de su hija, Valentina Cabana, y de su nieta recién nacida, Evangeline.
La mujer sostiene que ambas fallecieron tras contraer una bacteria durante una cesárea de urgencia y denuncia que, a pesar del tiempo transcurrido, aún no obtuvo las respuestas que espera de la Justicia.
Con cada paso, Mariana busca visibilizar su dolor, reclamar que la causa avance y que las autoridades escuchen un pedido que lleva meses realizando. “No voy a dejar de luchar por mi hija y mi nieta”, es el mensaje que acompaña esta travesía cargada de dolor, fuerza y esperanza.
Mariana Aranda llegó ayer en la mañana a Pichanal y espera reanudar su marcha en las próximas horas hasta llegar a la capital salteña con su queja y solicitando celeridad y justicia a la vez.
Su marcha tiene como motivo clamar y obtener respuestas adecuadas por la muerte de su hija y su nieta, ya que asegura que la causa permanece sin avances significativos.
Hace ocho meses, su hija y su nieta fallecieron tras una cesárea practicada en una clínica de Tartagal. De acuerdo con lo señalado por la familia, la autopsia determinó la existencia de contaminación en el quirófano donde se realizó la intervención.
Con esta caminata busca visibilizar el caso y lograr que las autoridades judiciales de la capital intervengan. “Solo quiero justicia por mi hija y mi nieta”, es el mensaje de su recorrido.
FUENTE DE LA INFORMACIÓN: EL TRIBUNO













































