Por tercer mes consecutivo, cae la evaluación positiva del país y la imagen del presidente Javier Milei bajó 5 puntos, ubicándose en un 36%, en un contexto donde el desempleo ya desplazó a la inflación como la principal angustia de la población.

Por tercer mes consecutivo, un informe de una reconocida consultora registra caída en la evaluación positiva de la situación del país, en tanto que el desempleo se convierte en la principal preocupación de los argentinos y baja la tolerancia al ajuste del Gobierno, inclusive entre los votantes de Javier Milei.
Así lo revela la nueva edición de QMonitor, el sistema de monitoreo estratégico de QSocial Big Data al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Con un enfoque metodológico bimodal que combina encuestas probabilísticas y etnografía digital, el informe correspondiente a abril de 2026 arroja un marcado deterioro del humor social, una creciente pérdida de confianza en el gobierno y un fuerte retroceso de las expectativas económicas de la población.
El estudio advierte que, por tercera vez consecutiva, desciende la evaluación positiva de la situación actual del país, alcanzando el valor más bajo desde el inicio de la serie histórica de QMonitor.
Este dato se inscribe en un contexto de malestar creciente que atraviesa múltiples dimensiones del ánimo social.
En ese marco, el desempleo se transforma en el principal problema del país, desplazando a la inflación que, luego de cinco meses, regresa al segundo lugar entre las preocupaciones de los argentinos.
Este cambio en el ranking de prioridades refleja el impacto directo de la crisis en la vida cotidiana de las familias.
El apoyo al gobierno cae por tercera vez consecutiva, ubicándose en uno de los valores más bajos registrados por la serie.
Uno de los indicadores más sensibles que releva el informe es el índice de vínculo afectivo hacia el Presidente, que cae y toca uno de los valores más bajos de toda la serie.
Un dato particularmente elocuente es que siete de cada diez argentinos tienen que recurrir a algún mecanismo para financiar sus gastos cotidianos, ya sea a través de ahorros, préstamos informales, tarjetas de crédito o ayuda familiar.
Además, más del sesenta por ciento de la población registró algún despido en su círculo cercano en los últimos tres meses, lo que evidencia la magnitud del impacto laboral de la crisis.-













































