Se conoció de manera pública en los últimos días lo que era un secreto a voces y tiene que ver con la interna que vive La Libertad Avanza dentro de nuestra provincia. La actual diputada nacional, Eliana Bruno, publicó en la jornada de este sábado una dura carta abierta al manejo que tienen los referentes mas conocidos del espacio político dentro de nuestra provincia como lo son Alfredo Olmedo y Emilia Orozco.

CARTA ABIERTA
Mi compromiso con la libertad y con la gente
Durante mucho tiempo elegí el silencio, el diálogo interno y la búsqueda de soluciones. Pedí reuniones, esperé respuestas e intenté resolver las diferencias puertas adentro porque siempre creí que esa era la manera correcta de actuar.
Pero llega un momento en el que callar también permite que otros cuenten una historia incompleta.
Por eso hoy quiero contar la mía.
Llegué a La Libertad Avanza por invitación del señor Alfredo Olmedo. Acepté principalmente por la confianza que tanto yo como mi familia teníamos depositada en él.
Nuestra relación no nació con una candidatura. Existía desde antes una amistad respetuosa, había compartido con mi familia, nos había acompañado durante años y existía un vínculo de afecto y confianza.
Yo había recibido anteriormente otras propuestas para participar en política y no las había aceptado. Acepté esta porque creía en Alfredo y porque mi familia también confiaba en su palabra.
Yo venía de otro mundo.
Desde muy chica trabajé junto a mi familia en los medios de comunicación. Durante años realizamos campañas solidarias, acciones sociales, acompañamos instituciones y ayudamos a muchísima gente. Lo hicimos mucho antes de que existiera una candidatura, un cargo o una banca.
Siempre tuve vocación social, pero nunca había participado activamente en política.
Por eso mi padre, sabiendo que ingresaba a un ambiente completamente nuevo para mí, le pidió especialmente a Alfredo que me cuidara:
“Eliana es nueva en esto. Te la encargo”.
Y Alfredo, le dió su palabra.
En 2023 integré como tercera candidata la lista de diputados nacionales. Posteriormente, por las “circunstancias” que todos conocemos, llegué al Congreso como reemplazante.
Hoy escucho declaraciones públicas (del mismo Olmedo) que intentan minimizar mi trabajo diciendo que mi carrera política será corta, que mi mandato termina y que después me iré.
Claro que sí, los cargos terminan y está bien que así sea.
Pero la duración de un mandato jamás determina el #valor de una gestión. Mucho menos de una persona
Si tengo dos años para representar a los salteños, voy a trabajar cada día de esos dos años.
MI RESPONSABILIDAD COMO DIPUTADA NACIONAL
Muchas veces la gente cree que un diputado nacional puede resolver cuestiones que corresponden a un intendente, a un concejal o a un legislador provincial.
No es así.
Mi función principal está en el Congreso de la Nación: representar, legislar, debatir y votar leyes, presentar iniciativas y ejercer las responsabilidades institucionales propias de una diputada nacional.
Pero también existe una realidad: el cargo abre puertas para gestionar.
Y si una puerta puede abrirse para conseguir una respuesta para un vecino, una institución, un club, nuestras rutas o cualquier necesidad del interior, voy a tocarla.
No me importa si detrás de esa puerta hay un funcionario nacional, provincial o municipal.
La necesidad de una persona no tiene color político.
Y ahí comenzó una de mis principales diferencias con la conducción provincial de La Libertad Avanza en Salta.
Quiero remarcarlo porque es fundamental: hablo de determinadas prácticas de la conducción provincial de Salta. No estoy hablando de toda La Libertad Avanza ni de su conducción nacional, donde mi experiencia ha sido diferente.
Desde la conducción provincial recibimos instrucciones y prohibiciones respecto de actos, reuniones y vínculos con funcionarios del Gobierno provincial.
Con el tiempo comprendí que esa manera de hacer política perjudicaba especialmente al interior.
Porque Salta Capital no es toda Salta.
Orán, San Martín, Rivadavia y cada municipio del interior tienen realidades diferentes.
Yo vivo en Orán. Camino sus calles, hago mi vida normalmente y la gente se acerca a preguntarme por sus problemas y a pedirme gestiones.
Y entonces empecé a preguntarme:
¿qué sentido tiene ocupar un cargo público si una interna política me impide sentarme con alguien que puede ayudar a solucionar el problema de un vecino?
PEDÍ DIÁLOGO, PERO LAS RESPUESTAS NO LLEGARON
Desde 2023 solicité numerosas reuniones con Alfredo Olmedo.
Viajé, esperé e insistí. En algunas oportunidades pasaron semanas hasta obtener una reunión.
Planteé las necesidades de nuestro sector y pedí soluciones.
Nunca pretendí manejar políticamente toda la provincia ni intervenir donde no me correspondía. Pedí ser escuchada respecto de Orán y del norte, que es el territorio que conozco y es donde NACÍ y crecí.
Sin embargo, las respuestas que esperábamos no llegaron, las soluciones menos.
Uno de los puntos de quiebre ocurrió con los lugares de trabajo correspondientes a mi estructura legislativa.
De cuatro lugares disponibles, desde el espacio exigían disponer de tres, dejando solamente uno para nuestro sector.
Y ahí me planté.
Porque desde 2023 hay personas de Orán y del norte que pusieron tiempo, vehículos, combustible, recursos y horas de sus vidas para construir este proyecto sin cobrar absolutamente nada.
Cuando decidí reconocer también a nuestra gente, comenzaron mayores diferencias.
Se llegó a decir que Eliana Bruno les había “sacado el pan de la boca” a personas de Salta.
Pero yo también tenía derecho a preguntar:
¿y quién estaba pensando en el pan de la gente de Orán?
Defender a nuestra gente no significa perjudicar a otra. Significa pedir igualdad de consideración. Y eso molestó.
LA CASA DE LA LIBERTAD Y TODO LO QUE PUSIMOS
También sostuvimos nuestra Casa de la Libertad en Orán desde 2023.
Desde el primer día asumí personalmente los gastos necesarios para mantenerla y realizar nuestras actividades.
En determinado momento Alfredo colaboró aproximadamente durante tres meses. Lo agradecí. Sin embargo, posteriormente esa colaboración fue mencionada reiteradamente como reproche. Innecesario.
Porque si alguna vez abriera nuestro libro de actas y contabilizara todo lo que personalmente aporté al partido cuando todavía era una simple militante, encontraríamos muchísimo dinero, recursos, tiempo y trabajo que jamás reclamé.
Lo hice porque creía en este proyecto.
Detrás de cada actividad hay gastos importantes, muchas veces de alrededor de quinientos mil pesos o más, y gran parte de esos recursos fueron afrontados por nosotros.
Nunca pedimos privilegios.
Pedimos que también se valorara al interior y a quienes ponen el cuerpo todos los días.
LOS APORTES Y LA LLAMADA “CUMBRE”
Otro hecho que profundizó las diferencias ocurrió con los aportes económicos exigidos desde la conducción provincial.
Quiero dejar algo claro: yo siempre colaboré, están en los libros de actas.
Mi discusión nunca fue aportar o no. Mi discusión fue sobre la imposición, las formas y la transparencia.
En una reunión denominada “Cumbre de la Provincia de Salta”, desde la conducción provincial se manifestó que quienes no realizaran los aportes serían considerados “traidores” y se sostuvo que esos aportes eran obligatorios.
Concretamente, según lo expresado allí, se estableció un aporte obligatorio del 5% para aquellas personas que percibieran una remuneración de $700.000 o más.
Según lo comunicado en esa reunión, esto alcanzaba a secretarios y colaboradores, personas incorporadas a organismos nacionales como ANSES, PAMI y otros, y autoridades o representantes de los niveles municipal, provincial y nacional.
Y mi planteo es sencillo:
Si existe una obligación,
¿Quién estableció ese piso, Cómo se rinde, a qué se destina?
Preguntar no es traicionar. Preguntar es exigir transparencia.
La lealtad también se demuestra trabajando, militando, recorriendo, sosteniendo una Casa de la Libertad, organizando actividades y estando cuando hay elecciones y, fundamentalmente, cuando no las hay.
La transparencia que reclamamos hacia afuera también debemos practicarla hacia adentro.
CUANDO TODO EL QUE PIENSA DIFERENTE SE CONVIERTE EN “TRAIDOR”
Llegaron los malos tratos, las prohibiciones, los cuestionamientos, el ninguneo y las puertas cerradas.
Y la palabra “traidor” comenzó a utilizarse con demasiada facilidad.
Traidor parecía ser quien preguntaba.
Traidor quien disentía.
Traidor quien se sentaba con alguien que políticamente no agradaba a la conducción provincial.
Y encontré una contradicción que ya no pude ignorar:
¿cómo podemos defender la #libertad hacia afuera si hacia adentro pretendemos prohibir el diálogo o disciplinar al que piensa diferente?
Estamos hablando de un espacio cuyo propio nombre lleva una palabra enorme: LIBERTAD.
La libertad no puede ser solamente un nombre.
Tiene que practicarse.
LO QUE VIVÍ EN CAMPO QUIJANO
Cuando la ministra de Capital Humano de la Nación, Sandra Pettovello, estuvo en Campo Quijano, decidí acompañarla como legisladora nacional.
Allí viví personalmente una situación que me produjo mucha tristeza.
Personas pertenecientes a nuestro propio espacio provincial me dieron vuelta la cara o evitaron saludarme. Solamente algunas lo hicieron normalmente.
Paradójicamente, fui recibida con mayor cordialidad por funcionarios y personas vinculadas al oficialismo provincial.
Y también observé actitudes de distanciamiento hacia autoridades presentes.
Para mí hay cuestiones que están por encima de la política.
Sandra Pettovello es ministra de la Nación. El gobernador es la máxima autoridad del Poder Ejecutivo de nuestra provincia.
Podemos pensar diferente, discutir decisiones y defender proyectos completamente distintos.
Pero saludar no significa adherir políticamente. Saludar significa educación y respeto institucional.
Yo no voy a quitarle el saludo a una persona porque piense diferente.
No voy a darle vuelta la cara a alguien porque pertenezca a otro espacio.
Además, en los actos públicos no solamente nos miramos entre políticos.
Nos está mirando la gente.
Observa cómo hablamos, cómo nos comportamos y cómo tratamos al que piensa distinto.
Y también por eso debemos dar el ejemplo.. y mostrar lo que somos.
POR QUÉ DIJE BASTA
No tomé una decisión por un episodio aislado.
Fueron años de situaciones acumuladas.
Me cansé de pedir reuniones que no llegaban.
Me cansé de esperar respuestas.
Me cansé de prohibiciones y malos tratos.
Me cansé de las mentiras a diario y que se hagan los desentendidos.
Me cansé de los ninguneos, que nos eliminen de las fotos a TODOS y hasta al mismo Alfredo.
Me cansé que no nos inviten a los eventos que como partido y gente que militó para que estén dónde están, nos corresponde.
Me cansé de que hagan trabajo de hormiga hablando mal de nosotros para que la gente piense diferente, cuando en un principio ellos nos decían como ser y qué hacer. Ah claro, eso no se acuerdan.
Me cansé de aportar y que no se valore. (Prepárense próximos candidatos, están en busca de gente con dinero para que banque las campañas, lo dijeron en la cumbre, los que vienen trabajando y no tienen dinero no estarán en cabeza de lista. Tengo pruebas de lo que digo, luego les pasará lo mismo que a mí, y a todos, porque NADIE se salvó, solo siguen ahí).
Me cansé de que disentir fuera sinónimo de traicionar.
Y fundamentalmente me cansé de sentir que para pertenecer debía renunciar a mi propia manera de pensar y de relacionarme con la gente.
Por eso decidí alejarme de esa forma de conducción provincial.
No fue un capricho.
No fue una decisión de un día.
Y no significa renegar de las ideas que me llevaron a La Libertad Avanza.
Mi diferencia es con una forma de conducción provincial, no con los principios de libertad que decidí defender.
Y a aquellas personas que se fueron del espacio político por el mismo motivo, que se son muchas, pueden volver tranquilos, estamos todos por las ideas de Milei y por un real cambio en nuestro país. De hecho, gracias a todos los que se comunicaron conmigo y me dieron la tranquilidad de que no fue solo conmigo. Voy a pelear hasta el último para que puedan estar y si tienen que formar parte de una lista, también, porque acá no solo vale quien pone plata y se va, también vale quienes ponen tiempo, esfuerzo y convicción!!
YO SÉ QUIÉN SOY Y DE DÓNDE VENGO
Antes de ser diputada nacional fui Eliana Bruno, Elu.
Y cuando deje de ser diputada nacional voy a seguir siendo Eliana Bruno.
Soy una persona de trabajo.
Desde muy chica trabajé junto a mi familia en los medios de comunicación. Mi familia y yo hicimos durante años campañas solidarias, acciones sociales y actividades para ayudar a muchísima gente.
Lo hicimos cuando no había candidaturas.
Cuando no había cargos.
Cuando no había bancas.
Y la gente no se olvida.
Orán conoce a mi familia, conoce nuestra historia y sabe de dónde venimos.
Un cargo no va a cambiar mi forma de ser.
Al contrario.
Si durante toda mi vida intenté ayudar teniendo muchas menos herramientas, ahora que circunstancialmente ocupo una banca quiero utilizar cada herramienta que tenga para seguir haciéndolo.
Puedo equivocarme.
Soy relativamente nueva en política y nunca pretendí saberlo todo.
Pero hay algo que conozco desde mucho antes de entrar al Congreso:
sé trabajar, sé escuchar y sé mirar a la gente a los ojos.
No voy a cambiar eso por un cargo.
MI COMPROMISO
No sé cuánto durará mi carrera política.
Los cargos terminan.
Las bancas terminan.
Las internas terminan.
Pero queda la persona.
Queda su palabra.
Quedan sus valores.
Y queda lo que hizo mientras tuvo la oportunidad.
Mientras sea diputada nacional voy a trabajar.
Si tengo dos años, trabajaré intensamente esos dos años.
Si tengo cien puertas para tocar, tocaré las cien.
Y si para conseguir una solución tengo que sentarme con un funcionario nacional, provincial o municipal, lo voy a hacer.
No voy a preguntarle primero de qué partido es.
Voy a preguntarle si puede ayudar.
A Alfredo Olmedo le reconozco haberme invitado a participar de este camino y reconozco también el afecto y la confianza que alguna vez existieron entre nuestras familias, lamento que se haya hecho el que nada pasaba cuando TODOS pedíamos solucion desde todos los sectores de la provincia.
Precisamente por esa historia lamento profundamente haber llegado a este punto.
Pero el respeto tiene que ser recíproco.
La confianza y la palabra, también.
No escribo esta carta desde el odio ni desde el resentimiento.
La escribo porque llegó el momento de explicar por qué dije basta.
No quiero cargos eternos.
No quiero privilegios.
No quiero decidir por toda una provincia.
Quiero trabajar.
Quiero gestionar.
Quiero escuchar.
Quiero que Orán tenga voz.
Quiero que el norte tenga voz.
Y quiero hacerlo sin renunciar a mis valores ni a mi libertad de conciencia.
Porque algún día esta banca va a terminar.
Y cuando eso suceda quiero volver a mi casa y tener la tranquilidad de saber que, mientras tuve la oportunidad de representar a los salteños, hice todo lo que estuvo a mi alcance por ayudarlos.
Podrán decir que mi carrera política es corta.
Pero prefiero que mi paso por la política se mida por lo que hice y no por la cantidad de años que ocupé un cargo.
Porque los nombres pasan.
Las internas pasan.
Los cargos pasan.
La palabra, los valores y lo que uno hizo por los demás quedan.
Esa fue la Eliana Bruno que llegó a la política.
Y esa es la Eliana Bruno que pienso seguir siendo.
Gracias a mis padres por la educación que me dieron, a mi marido por no dejarme caer nunca, hijos, hermanos y equipo, los que no se vendieron o simplemente eligieron quedarse, sobretodo Rosana.
Eliana Bruno – Diputada Nacional














































