El proyecto de ley llega al recinto de la Cámara baja precedido por cuestionamientos que anticipan duros cruces en la sesión de hoy.

En el acta de labor parlamentaria para la sesión de hoy de la Cámara de Diputados de la Provincia se destaca el tratamiento del proyecto de ley de reforma electoral que encendió un candente debate político en Salta.
El proyecto de ley contempla cambios significativos en el sistema vigente. Si bien en su versión inicial proponía modificaciones directas a las leyes del régimen electoral y de partidos políticos, el dictamen final reconfiguró los cambios dentro de la norma que eliminó las Primeras, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Dentro de ese esquema, en la iniciativa se habilita la acumulación de votos entre listas de un mismo frente o alianza para cargos legislativos y municipales, aunque se excluye la categoría de gobernador.
Además, se establece que cada frente podrá presentar hasta cuatro listas por categoría, se eliminan pisos electorales y se introducen nuevos requisitos para la conformación de alianzas.
Se incorpora, asimismo, la posibilidad de que los candidatos sean sometidos a controles de consumo problemático y se ajustan los plazos del calendario electoral.
Las filas mayoritarias del oficialismo sostienen que el rediseño del régimen electoral apunta a fortalecer la representación política, ordenar la competencia entre las distintas fuerzas y ampliar las formas de participación ciudadana, en un contexto que cambió sustancialmente a partir de la eliminación de las PASO. dispuesta por la ley 8.463, sancionada en octubre de 2024.
A su vez, desde la oposición se advirtió que el nuevo esquema podría modificar las reglas de juego en beneficio del poder de turno.
Los posicionamientos que antecedieron al debate del proyecto de ley en el recinto de la Cámara baja, anticipan una sesión con fuertes cruces.
En la antesala, desde el saencismo, la diputada Socorro Villamayor manifestó que la iniciativa busca “actualizar el régimen electoral” con adaptaciones que resultan necesarias en el sistema tras la derogación de las primarias. La legisladora capitalina afirmó que la reforma contenida en el dictamen consolidaría un esquema que ya funciona en la práctica: la conformación de frentes electorales.
En la misma línea, el secretario Legislativo, Romeo Medina, rechazó las críticas y aseguró que “no es una ley de lemas”. Señaló que se trata de una “interna simultánea con la elección general”, donde la categoría de gobernador no tendría acumulación de votos.
Desde la vereda opuesta se hicieron escuchar ásperos cuestionamientos al proyecto de ley. El diputado Guillermo Durand Cornejo (del bloque Conservador Popular) afirmó que se intenta imponer “un sistema fraudulento” y sostuvo que el oficialismo busca instalar un esquema similar al de otras provincias con fuerte concentración de poder.
Por su parte, el diputado nacional Carlos Zapata, referente salteño de La Libertad Avanza, planteó que el modelo de reforma electoral está “diseñado para distorsionar la voluntad popular y garantizar que las estructuras de abajo terminen tributando al poder de arriba”.
Desde el Partido Obrero, Claudio Del Plá consideró que la reforma apunta a sostener al Gobierno “con un régimen de partido único o bipartidismo”.
A su vez, la dirigente radical Soledad Farfán afirmó que la iniciativa representa “un retroceso institucional” y advirtió que la reforma electoral podría desvirtuar el sentido del voto.-













































