En un importante procedimiento de Gendarmería Nacional, se secuestró un cargamento de 108 kilos de cocaína que era transportado oculto en un camión cisterna de origen boliviano.

El operativo se realizó durante un control vehicular de rutina sobre la Ruta Nacional 34 corredor clave para el narcotráfico. Los efectivos detuvieron la marcha de un transporte de combustible con patente del Estado Plurinacional de Bolivia.
Al inspeccionar la cabina y la cisterna, los gendarmes detectaron tres mochilas de gran porte con un peso anómalo. Ante la presencia de testigos, abrieron los bolsos y hallaron en su interior ladrillos de cocaína.
El narcotest dio positivo para cocaína con un pesaje total de 108 kilos
El conductor, de nacionalidad boliviana, quedó detenido a disposición de la Justicia Federal por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes. Se secuestró la droga, el camión y los celulares.
Este procedimiento se suma a una serie de golpes recientes con la misma modalidad. La fuerza viene detectando el ardid de usar camiones cisterna para trasladar droga, aprovechando que el intenso olor a combustible dificulta la detección con perros antinarcóticos.
El valor del cargamento incautado ahora superaría los 2 millones de dólares en el mercado ilegal.














































