El Xeneize lo ganaba de la mano de Merentiel pero, tras un gol de Fágner, uno anulado al equipo de Úbeda y un penal sin revisar en la última jugada, las cosas quedaron 1-1 por la Copa Libertadores.

En un encuentro con un final al rojo vivo, Boca igualó ante Cruzeiro por 1-1 en La Bombonera y, así, quedó obligado a sumar de a tres en la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores, ante Universidad Católica, para no depender de otros resultados en la búsqueda de la clasificación a los octavos de final.
No fue sencillo el trámite para el Xeneize. Si bien a los 15 minutos del primer tiempo encontró el gol desde los pies de Miguel Merentiel, tras un lindo tiro libre de Leandro Paredes, lo cierto es que el equipo de Claudio Úbeda volvió a replegarse. Así, en lugar de buscar el segundo gol, se defendió de los embates de Cruzeiro.
Ya en el complemento, un mal retroceso de la defensa derivó en que Fágner, en soledad desde el extremo derecho, meta un sablazo para el 1-1 a los 12 minutos, después de que el VAR revise una mano que determinó que no fue intencional en la jugada del centro. De todas maneras, a los 22 minutos, un planchazo de Gerson a Paredes hizo que los de Artur Jorge se queden con 10. A partir de ese momento, Boca se tiró al ataque e hizo sentir la superioridad numérica con múltiples jugadas de gol que convirtieron al arquero Otávio en una de las figuras del encuentro.
Sobre el final, las polémicas. Primero, un gol anulado a Merentiel por una mano previa de un Milton Delgado que pareció intentar encogerse al buscar un centro, pero que Valenzuela determinó suficiente para invalidar el tanto. Y, en la última del partido, una mano de Lucas Romero dentro del área de Cruzeiro que ni siquiera fue revisada por el árbitro, a pesar de las quejas incesantes de los jugadores de Boca mientras el juez venezolano terminaba el partido.
Ahora, a la espera del cruce entre Universidad Católica y Barcelona de Ecuador el jueves, Boca sabe que necesita tres puntos en la última fecha ante los chilenos para no depender de nadie. Es que, aunque los chilenos lleguen a la última jornada con 10 puntos -tres más que Boca-, un triunfo del Xeneize los empataría, pero el desempate olímpico jugaría en favor de los argentinos. En el caso que Universidad Católica pierda, la cuestión pasará por ganar o empatar, siempre y cuando Barcelona no le gane a Cruzeiro en Brasil.-













































