Se trata de cartuchos de Gelodinamita, mechas y cemento expansivo, materiales de uso común en la industria extractiva minera, pero que pueden ser utilizados con fines criminales ya que generan potentes detonaciones. El material quedó bajo resguardo para su destrucción. Al encontrarse en medio una zona montañosa e inhóspita, el material quedó bajo resguardo para su peritación y posterior disposición final.

Efectivos del Escuadrón 22 de Gendarmería incautaron una importante cantidad de material de demolición en una mina de ónix abandonada. El hallazgo se produjo durante la tarde de ayer en una zona inhóspita del límite fronterizo con Chile.
El operativo fue resultado de tareas de patrullaje realizadas con gendarmes del Paso Internacional “Sico” y la Unidad de Reconocimiento de Santiago del Estero. Durante una inspección en instalaciones mineras en abandono, los uniformados detectaron cajas de hidrogel y cemento expansivo que habrían sido dejadas en el lugar.
Incautando 9 “Hidrogel B90” y un “Powergel”, 3,80 metros de mecha lenta blanca, 799 cartuchos de cemento expansivo (para corte de marmores, granitos, concreto y demoliciones en general, marca), una bolsa de cartuchos degradada de 7 kilos y 24 bolsas de mortero expansivo para demoliciones con un peso total de 120 kilogramos.
En coordinación con la Unidad de Desactivación Explosivos de Gendarmería Nacional, se confirmó que el material no presentaba riesgo de detonación facilitando su manipulación.
La Fiscalía Federal de Salta, ordenó el traslado del cargamento hacia la Unidad en San Antonio de los Cobres.-













































