“No tengo otra agenda que la de Salta”, afirmó el Gobernador en el mensaje ante la Asamblea Legislativa y convocó a los legisladores nacionales “por séptima vez consecutiva” a unirse a las demandas para que la Provincia y los salteños crezcan. Ratificó que su administración continuará con disciplina rigurosa entre gastos e ingresos.

En un mensaje centrado en la previsibilidad, la defensa de los intereses de los salteños y el federalismo, el gobernador Gustavo Sáenz inauguró el 128° periodo de sesiones ordinarias en la Legislatura provincial. El mandatario ratificó que, pese al complejo escenario nacional, Salta mantiene su rumbo con una gestión focalizada en el bienestar de la gente: “No tengo otra agenda que la de la Salta”, afirmó.
Al respecto, el Gobernador convocó a todos los sectores y especialmente a los legisladores nacionales de la oposición “y por séptima vez consecutiva” a sumarse a los reclamos provinciales ante Nación por obras y compromisos asumidos. “Dejen de lado la soberbia, tengan grandeza y humildad, porque peleamos por cuestiones que a los salteños les hacen bien, que los benefician. Así que independientemente del partido de donde vengamos, del dirigente nacional que acompañen, de una vez por todas dejemos de lado las mezquindades, las vanidades, la soberbia, los egoísmos y tengamos grandeza y humildad por pelear por esas obras que van a beneficiar para siempre a todos los salteños”, expresó el Gobernador.
Igualmente, recordó “a aquellos que día a día critican a este gobierno -y no estamos en desacuerdo con las críticas, las escuchamos- que este gobernador junto a otros, le dio gobernabilidad a su presidente para que pueda llevar adelante su plan de gobierno”.
Sin embargo, señaló que, aunque “la macroeconomía está bien y bajó la inflación, si no se ponen en marcha los motores de la economía real, la microeconomía, que es la del día a día, si no se pone en marcha el consumo, la inversión que tanto se prometió y las exportaciones, lamentablemente, no veo un camino de salida”.
Resaltó su vocación de diálogo y acompañamiento “pero siempre con un límite: el de los salteños y las necesidades de los salteños. No somos esclavos de nadie”, subrayó.
Sáenz insistió en “acabar con la Argentina del odio” y los discursos “hipócritas”. Por eso, a los legisladores nacionales de la oposición los instó a mantener su palabra “acá y en Buenos Aires, porque no se puede votar una cosa allá y acá criticar; no se puede en Buenos Aires votar una cosa y acá decir otra; no se puede en Buenos Aires defender algo y acá criticar lo mismo que se está haciendo allá. Eso no lo hago yo, eso no lo hace una persona de bien. Las elecciones se ganan poniendo la cara; de frente, mirando a los ojos a los salteños y diciéndoles la verdad”
Por último, Sáenz aseguró que mantiene comunicación directa con el Presidente de la Nación al que le ha planteado el cumplimiento de las obras prometidas a Salta y un federalismo real.-














































