La joven tiene 20 años, es oriunda de la Rioja y dijo dedicarse a la compra y venta de indumentaria. El 9 de marzo fue detenida junto a un hombre con 30 paquetes de esa droga dentro del tanque de nafta de un vehículo. Declaró que no tenía relación con la cocaína, pero sus frecuentes viajes a la frontera, sus siete líneas telefónicas, el análisis de sus comunicaciones y redes sociales y otras evidencias, la incriminaron.

El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó a 6 años de prisión a una mujer que decía ser comerciante de ropa, pero en marzo pasado fue detenida en un control vehicular junto a un hombre cuando transportaban 27 kilos de cocaína ocultos en el tanque de combustible del automóvil en el que viajaban. En el juicio intervino la fiscal subrogante Paula Gallo, de la Unidad Fiscal Salta.
En línea con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal, los jueces Gabriela Catalano, Marta Snopek y Marcelo Juárez Almaraz consideraron a Candela Ayelén Aguirre, de 20 años, como coautora del delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes.
En la sentencia -dada a conocer el 28 de noviembre pasado- el tribunal dispuso también el decomiso en favor del Estado nacional del automóvil, marca Chevrolet modelo Cruze, utilizado para el transporte de la cocaína.
La condena de Aguirre se suma a la de su cómplice Gastón Gabriel Garino, quien recibió una pena de 3 años de prisión en suspenso por el mismo delito en el marco de un acuerdo de juicio abreviado, homologado el 18 de julio pasado por la jueza de la Sala II de Revisión, Mariana Inés Catalano.
La investigación penal, por el mismo delito, aún se encuentra en trámite debido a la detención de un tercer implicado, identificado por sus iniciales como R. C., que se llevó a cabo el pasado 11 de agosto, en la localidad de Caucete, en la provincia de San Juan, en un control vehicular llevado a cabo por Gendarmería Nacional.
Su captura se debió a un pedido de captura nacional e internacional requerido por la fiscalía al imputarle su participación en el transporte de la droga, como así también de otro hecho investigado por otra área de la unidad fiscal.
EL CASO
El hecho juzgado fue investigado por la fiscal subrogante Gallo, con intervención de la auxiliar fiscal Vanina Pedrana, a partir de un procedimiento llevado adelante por personal de Gendarmería Nacional, el 9 de marzo pasado en la ruta 68, a la altura de la ciudad de Cafayate.
En el marco de un control de rutina, los gendarmes detuvieron al automóvil Chevrolet Cruze que era conducido por Garino, mientras Aguirre iba como acompañante. Dijeron que provenían de Orán y que tenían como destino la provincia de La Rioja.
De la documentación del rodado, llamó la atención que ninguno de los dos ocupantes era dueño del vehículo, mientras que del examen del rodado surgieron sospechas en el sector del tanque de combustible.
Según lo relatado por los testigos en el debate, se observaron tornillos removidos y raspaduras en la barra de sujeción. También al golpear el tanque se advirtió un sonido macizo, lo que obligó a una requisa más profunda en las instalaciones de la fuerza federal en Cafayate, donde se descubrieron un total 30 paquetes de cocaína ocultos en el interior del mismo.
La fiscalía explicó que se trataba de 25 kilos, con una pureza de más del 70%, equivalente a 176.507,66 dosis, lo que representaba un grave riesgo a la salud pública.
En el transcurso del debate, los testigos confirmaron los pormenores del hecho y, con ello, comprometieron la situación de Aguirre.
Sin embargo, un testigo alegó que la acusada no tenía nada que ver con la droga. La joven, en tanto, también declaró y negó relación con el hecho e insistió en que sus viajes a Orán fueron para adquirir ropa, ya que se dedicaba a la venta ambulante y a través de las redes sociales.
LAS REDES SOCIALES DE LA IMPUTADA
De los peritajes realizados en torno a las redes sociales de la acusada, bases de datos y análisis telefónico, surgió que Aguirre utilizaba como nombre en Facebook el de “Rosario” y un Instagram de su emprendimiento “Importado rosario.ok” y que ambos perfiles estaban vinculados por usar las mismas fotos y productos.
En este punto, un testigo aclaró que el cambio del primer nombre de la acusada se debió a “una referencia a Rosario Tijeras”, la protagonista principal de una serie criminal que se emite por canales de streaming. También se estableció de sus redes sociales, que tenía contacto con el tercer implicado, a quien siempre le ponía un “like” en sus publicaciones.
En función de estas evidencias, el MPF tuvo por probada el rol de la acusada en grado de coautora del transporte. Descartó el testimonio dado en su favor, al considerar que se trató de una estrategia conocida por parte de los acusados, quienes suelen asumir responsabilidades de otros coimputados.
En cuanto a que los viajes eran para comprar ropa, la fiscalía lo descartó y reveló que en el auto no se encontró prenda alguna. “Ella no registra ninguna actividad laboral, ninguna cuenta bancaria, esto también llama la atención respecto a cómo pudo adquirir el vehículo VW Fox”, resaltó la fiscal Gallo.-















































