El capitán se rehabilitó favorablemente del desgarro en el isquiotibial derecho y está en condiciones de jugar las semifinales de la Copa Sudamericana. A 11 días de la lesión, Arruabarrena deberá definir si lo pone de titular o lo lleva al banco.

Leandro Paredes logró realizar una recuperación en tiempo récord y está para jugar la revancha ante Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana.
El capitán de Boca evolucionó favorablemente del desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho que sufrió frente a Instituto y respondió sin inconvenientes en la práctica de este domingo, por lo que quedó a disposición de Rodolfo Arruabarrena para el encuentro decisivo de mañana martes en el Maracaná a partir de las Hs. 21,30.
La primera señal llegó con su inclusión en la lista de convocados. Después de varios días de incertidumbre, el mediocampista volvió a entrenarse a la par de sus compañeros y participó de ejercicios de fútbol reducido sin presentar molestias antes de viajar a Brasil. Su evolución fue más rápida de lo esperado y en Boca consideran que está en condiciones de sumar minutos.
Paredes sufrió la lesión hace apenas 11 días (cuando salió reemplazado en el empate 2-2 con Instituto en Córdoba), un plazo muy corto para regresar después de un desgarro de esas características. Sin embargo, durante la recuperación realizó un tratamiento con plasma rico en plaquetas que dio resultados positivos. A eso se sumó su voluntad de estar presente en un partido determinante para el futuro del equipo.
La decisión que resta tomar es cómo utilizarlo. Arruabarrena deberá evaluar los riesgos de incluirlo desde el comienzo o reservarlo como una alternativa para el segundo tiempo. La posibilidad de que sea titular ante Vasco da Gama está sobre la mesa, aunque el cuerpo técnico tendrá la última palabra para evitar una recaída que pueda dejarlo afuera durante más tiempo.
La presencia del capitán será un refuerzo de lujo para un Boca obligado a revertir el 1-0 sufrido en La Bombonera. La capacidad de Paredes para manejar los tiempos, ordenar al equipo y asumir responsabilidades en los momentos de presión lo convierten en una pieza difícil de reemplazar, especialmente en una serie que se definirá en territorio brasileño.-















































