Derogó normas que restringían el ingreso de la fruta desde países con Sigatoka. La exposición del NOA y NEA hoy incluye a otro hongo que destruye plantaciones.

Con la resolución 114, publicada el lunes último, la Secretaría de Agricultura de la Nación suprimió la normativa que en los últimos 32 años protegió fitosanitariamente a Salta y Jujuy del ingreso de bananas provenientes de países con presencia de enfermedades fúngicas como la Sigatoka y el Mal de Panamá, la mayor amenaza que enfrenta hoy la producción global de la variedad Cavendish por el devastador impacto de la cepa Raza Tropical 4 (T4R) en las plantaciones.
La decisión adoptada por el gobierno nacional implica, en la práctica, una apertura para el ingreso de banana importada al espacio territorial del NOA, donde la exposición fitosanitaria del clúster bananero de Salta podría tener consecuencias destructivas y comprometer miles de puestos de trabajo directos e indirectos, inversiones productivas y toda la cadena de valor regional. Así lo advirtió el seno de la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta tras el barrido de normas a las que -bajo los criterios de desregulación orientados por la ley de bases 27.742- se consideró “obsoletas” e “innecesarias”.
En el escobazo que oficializó el organismo nacional conducido por Sergio Iraeta quedó incluida la resolución 99 de sanidad vegetal, la que desde febrero de 1994 restringía el ingreso al mercado del NOA de banana proveniente de países o áreas afectadas por plagas cuarentenarias como la Mycosphaerella fijiensis (Sigatoka negra) para proteger la producción regional de Salta y Jujuy. En la derogación también cayó la resolución 823 de Agricultura que, desde noviembre de 2006, extendió el marco de protección fitosanitaria a Formosa y Misiones.
En los bananales del NOA y NEA cientos de agricultores se agarraron la cabeza y pusieron el grito en el cielo. Y no es para menos: la producción nacional de bananas -que se circunscribe a las cuatro provincias norteñas y de la que Salta aporta más del 65% del volumen total desde Orán y San Martín, solo cubre entre el 10% y el 15% de la demanda total del mercado argentino. Con 12 kilos anuales per cápita, la banana es la fruta más consumida en el país. Entre el 85% y el 90% de la demanda del mercado interno se abastece con importaciones de banana procedente de Ecuador (principal origen) y otros países sudamericanos con presencia de enfermedades fúngicas cuarentenarias. Las exigencias y restricciones ahora suprimidas contribuyeron en gran medida a mantener resguardada a la producción del norte argentino de plagas que hoy incluyen a la cepa Raza Tropical 4 como “pandemia del banano” con impactos devastadores en plantaciones de Asia, Australia, Oriente Medio, Africa y -más recientemente- de Latinoamérica.
Por ello, la Asociación de Productores de Frutas y Hortalizas de Salta emitió un pronunciamiento enérgico contra la derogación de la normativa que regía desde 1994 y solicitó a las autoridades que la preocupante exposición fitosanitaria sea “tratada con la máxima urgencia, promoviendo las gestiones políticas y técnicas necesarias ante el Gobierno nacional y el SENASA, para preservar la competitividad y sustentabilidad de una economía regional estratégica para Salta, del mismo modo en que históricamente se han protegido otras producciones regionales de alto impacto económico y social”. El gobierno provincial ya entabló gestiones ante distintos organismos nacionales en acompañamiento a los reclamos del sector productivo.
José Luis Checa, productor y presidente de la citada Asociación, salió a los medios con los tapones de punta. “No gastan tiempo ni energía en saber qué están haciendo. Nosotros tememos por el ingreso de enfermedades como el Fusarium R4T, conocido también como el Mal de Panamá, que es devastador y es una preocupación mundial. Ecuador y Perú la tienen, y no estamos tan lejos de ellos”, alertó, en alusión a los funcionarios que orientaron y definieron la medida de la Secretaría de Agricultura de la Nación. Checa advirtió que cada día de demora en la revisión de la medida podría traducirse en “un perjuicio irreversible para la producción bananera del norte argentino”. Pronunciamientos y reclamos semejantes se hacen escuchar desde Jujuy, Formosa y Misiones..
FUENTE DE LA INFORMACIÓN: EL TRIBUNO













































