El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó por unanimidad a 9 años de prisión efectiva al exsargento Carlos Alberto Sorani, exjefe del área de Inteligencia del Escuadrón 52 “Tartagal” de Gendarmería Nacional.

El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó el martes pasado a la pena de 9 años de prisión a un exintegrante de Gendarmería Nacional, experto en investigaciones por narcocriminalidad, por haber sido uno de los coordinadores de una maniobra de transporte de 161 kilos de cocaína descubierta en mayo de 2025 en la localidad salteña de Aguaray. El caso fue investigado y litigado hasta el juicio oral, por la fiscal federal Lucía Orsetti y la auxiliar fiscal Lourdes Milani, de la Sede Fiscal Descentralizada Tartagal.
La sentencia recayó sobre el exsargento Carlos Alberto Sorani, exjefe del área de Inteligencia del Escuadrón 52 “Tartagal”. Por unanimidad, las juezas Marta Liliana Snopek, Gabriela Elisa Catalano y María Alejandra Cataldi lo consideraron coautor del delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes y por su calidad de funcionario público, al finalizar un debate oral que se había iniciado en abril pasado.
Si bien estuvo dirigida por la sede fiscal mencionada, de la investigación también participaron unidades investigativas de Gendarmería Nacional, de la Unidad Fiscal de Narcocriminalidad (UFINAR) del Ministerio Público Fiscal de Salta y de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación (DATIP).
La investigación se originó el 5 de mayo de 2025, cuando personal del Escuadrón 54 de Gendarmería detuvo una camioneta Ford Ranger sobre la ruta nacional 34, a la altura de Aguaray. Durante la inspección, un perro adiestrado marcó anomalías en el vehículo y se descubrió un doble fondo oculto en la caja, entre el respaldo de los asientos traseros y en el piso del vehículo, donde se acondicionaban 161 kilos de cocaína. La camioneta era conducida por Oscar Navarro, quien viajaba acompañado por su pareja Gloria Cardozo.
A partir de ese procedimiento, la fiscalía impulsó distintas medidas de prueba para reconstruir la maniobra y establecer las responsabilidades de los distintos involucrados. Entre ellas, se realizaron análisis de teléfonos celulares, informes de geolocalización e impactos de antenas de telefonía, tareas de inteligencia y relevamientos de cámaras de seguridad públicas y privadas.
La investigación permitió determinar que Navarro y Cardozo actuaban únicamente como transportistas y que la maniobra había sido organizada por Sorani, quien acumulaba más de 26 años de trayectoria en Gendarmería, gran parte de ellos en áreas de inteligencia criminal vinculadas a investigaciones de narcotráfico.
La pesquisa también estableció que Sorani había sumado a la maniobra al cabo primero Alexis Aguirre, quien al momento del hecho se desempeñaba como chofer del Grupo Motorizado del Escuadrón 52 “Tartagal” y contaba con experiencia previa en unidades antidrogas.
Además, se identificó la participación de Héctor Horacio Acosta, un vecino de Salvador Mazza que facilitó un galpón para ocultar la camioneta utilizada en el transporte. Como proveedor de la droga y presunto jefe de la organización fue señalado Gustavo Ariel Barrios, sobre quien pesa un pedido de captura nacional e internacional en otra causa por narcotráfico.
Los gendarmes Sorani y Aguirre fueron detenidos el 29 de mayo de 2025. Luego de la audiencia de control de la acusación realizada el 28 de noviembre de ese año, el caso fue elevado a juicio.
El 19 de diciembre de 2025, Navarro fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión efectiva y Cardozo recibió una pena de 3 años de ejecución condicional, en el marco de un acuerdo pleno homologado por la jueza federal de garantías de Tartagal Ivana Hernández.
Posteriormente, el 4 de marzo de este año, Aguirre fue condenado a 6 años de prisión efectiva mediante otro acuerdo pleno homologado por la jueza Snopek. En tanto, el 7 de junio pasado, Acosta recibió una pena de 5 años de prisión efectiva. En todos los casos fueron considerados coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado.
Durante el debate, la fiscalía describió la secuencia de hechos que permitió reconstruir cómo se organizó el transporte de la droga y el papel desempeñado por cada uno de los involucrados.
Según la acusación, el prófugo Barrios fue quien proveyó la cocaína ingresada desde Bolivia, mientras que Sorani tuvo a su cargo la organización logística de la operación.
La fiscalía sostuvo que la maniobra comenzó a delinearse el 30 de septiembre de 2024, cuando Sorani y Aguirre viajaron a la ciudad de Salta y mantuvieron un encuentro con Barrios, quien ya se encontraba prófugo por incumplir un arresto domiciliario.
En esa reunión, Barrios entregó la camioneta Ford Ranger que luego sería utilizada para el transporte de la droga. De acuerdo con la acusación, ese encuentro constituyó el primer paso concreto de la operación narcocriminal.
La investigación acreditó luego que el vehículo permaneció primero bajo control de Sorani y más tarde de Aguirre. Como parte de la prueba incorporada al juicio, la fiscalía señaló que el 27 de noviembre de 2024 Aguirre había sido interceptado en un control vehicular en El Dorado, Misiones, donde personal de la propia Gendarmería le retuvo la cédula verde porque el rodado no estaba a su nombre.
Otro elemento relevante surgió de un control efectuado el 25 de marzo de 2025 en Aguaray. En esa ocasión, el vehículo presentaba un doble fondo recientemente acondicionado, aunque no se detectó droga.
Después de ese episodio, la camioneta fue ocultada en un galpón perteneciente a Acosta, ubicado en el barrio Ferroviario de Salvador Mazza.
La fiscalía también acreditó que el 25 de abril de 2025 Sorani viajó junto a Barrios hasta Morillo en un automóvil Chevrolet Cruze de su propiedad. El objetivo, según la acusación, era convencer a Aguirre de realizar el transporte. Ante la negativa del cabo primero, Sorani contactó a Navarro para que asumiera esa tarea.-













































