En la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán tuvo lugar el viernes pasado una nueva jornada en el marco del juicio seguido contra tres hombres acusados de homicidio.

Dos hermanos de 30 y 31 años y un tercer hombre de 40 son juzgados por el delito de homicidio doblemente calificado con alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Pablo Almaraz, sucedido en la noche del 1 de octubre del 2022 en Pichanal.
Al inicio de la audiencia se escuchó la testimonial de un hombre que era compañero de trabajo del padre de los hermanos acusados. Ambos trabajaban en el frigorífico de carnes de Pichanal. Dijo que más o menos un mes antes del hecho tuvo una conversación con el hombre, que le contó que sus hijos “habían golpeado a uno, y que `Quino´ se escapó”, pero agregó que “no importaba, porque ya iban a buscar a uno para que lo cure de una sola vez”, se refería al robo de las vacas.
Entonces fue que le advirtió al hermano de la víctima, que también era su compañero de trabajo, para que le avise a “Quino” que se cuide. Explicó que los acusados son problemáticos, que él también tuvo problemas con ellos y se denunciaron mutuamente.
El otro testigo fue el padre de otro puestero que ya había declarado en una jornada anterior. El hombre contó que mujer que tiene un puesto cerca del suyo le dijo que su hijo menor de edad a veces trabajaba con los acusados. En esa oportunidad la mujer le contó que el menor le había explicado “cómo le habían cortado el cogote, con un cuchillo sierrita y después con un cuchillo grande”. Agregó que le recomendó a su vecina que vaya a la policía y diga lo que sabía.
Tras su declaración el tribunal ordenó pasar a un cuarto intermedio para continuar la recepción de nuevas pruebas testimoniales, que se reanudará hoy. El Tribunal está integrado por los jueces Norma Roxana Palomo (presidente), Mario Maldonado y Héctor Fabián Fayos (vocales).
El hecho sucedió la madrugada del sábado 1 de octubre de 2022, en un camino rural cercano a la ruta nacional 34, entre Pichanal y Colonia Santa Rosa. Allí encontraron el cuerpo de “Quino” Almaraz, un puestero rural de 41 años. Un trabajador rural lo encontró sin cabeza, con las manos atadas y las piernas cruzadas.-















































