Lo hizo por tráfico de influencias. Los comicios generales se realizarán el 12 de abril. Se abre ahora el debate por la sucesión.

El pleno del Congreso de Perú censuró al presidente interino, José Jerí, y derivó en el octavo cambio presidencial en el país andino en cerca de una década de inestabilidad política. Sobre 116 congresistas presentes, 75 votaron a favor de su cese, 24 en contra y tres abstenciones. Este miércoles, el Congreso debe elegir nuevas autoridades y así al presidente provisorio.
Al ser censurado, Jerí, de 39 años, vio así finalizado su Gobierno de transición antes de tiempo, tras haber ascendido a la Presidencia en octubre pasado, al ser el presidente del Congreso en el momento que fue destituida la mandataria Dina Boluarte (2022-2025), para dirigir el país hasta ceder al mando al ganador de los nuevos comicios convocados para el 12 de abril de este año.
Durante el debate, la portavoz de la bancada de Somos Perú, Ana Zegarra, presentó una cuestión de orden, con el objetivo de evitar que se someta al proceso de censura al saliente mandatario. La parlamentaria argumentó que a Jerí le correspondía salir del cargo de jefe de Estado a través de una vacancia. La única agrupación que respaldó esta postura fue Fuerza Popular. Para la censura se necesitaban solo la mitad de los presentes de los 130 congresistas y para la vacancia, 87.
A lo largo de las últimas semanas, el comportamiento de Jerí como presidente ha quedado en entredicho y se le han abierto investigaciones en la Fiscalía por tráfico de influencias.
Jerí entró al Congreso peruano en las elecciones de 2021 como suplente del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra (2021-2024) tras sacar algo más de 11.600 votos, y en pocos meses pasó de ser un congresista raso del derechista partido Somos Perú a dirigir comisiones, luego presidir el Congreso entero, y de ahí saltar a la Presidencia tras la destitución de Boluarte.
Antes de ser presidente del Congreso, le fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales de 2024, y también ha sido acusado de presunto enriquecimiento ilícito por supuestamente pedir sumas de dinero a cambio de impulsar proyectos de ley en la comisión de Presupuesto.
Jerí sostiene que su eventual destitución debe ser con 87 votos, equivalentes a dos tercios de la cámara, conforme exige la Constitución para los presidentes elegidos por voto popular, pero una ley emitida por el propio Congreso establece que, en estos escenarios, el presidente de la República no pierde su condición de presidente del Congreso.-















































